miércoles, mayo 12

¿Buen día dijo usted?

El despertador sonó temprano, como de costumbre y me acurruqué un poquito más entre las sábanas, porque ésto de dormir sola me daba más frío de lo normal y menos ganas de levantarme a hacer una sola taza de café, pero inevitablemente tenía que hacerlo.. Al despegar de la cama veo por el balcón que anoche olvidé afuera mis queridas plantas aromáticas, las cuales por lo que parece, sufrieron más que yo el frío de la noche. Me dirijo a la cocina, con los ojos semiabiertos aún para ver en mi heladera vacía que ya no hay leche, que voy a tener que tomar el café fuerte y eso no puede ser una buena señal de que hoy será un lindo día, como me grita el cuadro de la pared.. Parece que hoy habrá que ignorarlo y simplemente intentar que el día pase sin pena ni gloria.
Como quien no quiere la cosa, me abrigo (mucho) y salgo a enfrentar el frío de la calle, pensando en la hora en que podré acostarme esta noche.. Y eso, tampoco es buena señal, queridos amigos.